Corrosión por par galvánico: Aspectos a tener en cuenta
En Aerotécnica comercializamos todo tipo de productos para el sector industrial pero también ofrecemos soluciones a problemáticas que pueden surgir durante el uso de algunos materiales y la puesta en práctica de algunas técnicas. Hablamos de corrosión por par galvánico y de todos los aspectos que se deben tener en cuenta.

La corrosión galvánica se produce cuando dos metales diferentes entran en contacto y se exponen a un electrolito (agua salada, humedad…) permitiendo la conducción de corriente entre ellos. Cuando esto ocurre, uno de los metales se convierte en el ánodo (se corroe) y el otro en el cátodo (queda protegido). Desde Aerotécnica te contamos algunos ejemplos de pares galvánicos:
- Aluminio + acero inoxidable.
- Cobre + acero al carbono.
- Latón + aluminio.
Cómo se evalúa el riesgo de par galvánico
Desde la marca PEM, que comercializamos en Aerotécnica, muestran en su web una tabla de potenciales galvánicos en la que los metales están ordenados desde los menos nobles (más susceptibles a corroerse) hasta los más nobles (menos susceptibles).
Cuanto más separados estén dos metales en esta escala, mayor será el riesgo de corrosión galvánica cuando se combinen. Además, la presencia de un electrolito o humedad es esencial para que el proceso se inicie.
Factores clave a tener en cuenta
- Compatibilidad de metales. Evitar combinar metales con gran diferencia de nobleza, o al menos prever una protección si se hace.
- Presencia de electrolitos. Tener en cuenta que la humedad, el agua y los ambientes agresivos o salinos favorecen la corrosión galvánica.
- Aislamiento adecuado. Es fundamental separar eléctricamente los metales con aislantes o recubrimientos. Otra opción es evitar que queden en contacto directo en presencia de humedad.
- Diseño consciente. Intentar que el metal menos noble quede en posición de ánodo y tenga suficiente masa y flujo para que no se corroa rápidamente, o hacer que esté protegido con recubrimiento o tratamiento.
- Mantenimiento y ambiente. Verificar que no haya acumulación de humedad o electrolitos, corrosión local o depósitos que activen el par galvánico.
Implicaciones para fijaciones de chapa y metal
En el contexto de fijaciones metálicas (como insertos, tuercas insertables, etc.), este tema es muy relevante, ya que cuando se emplean distintos materiales (por ejemplo acero al carbono, acero inoxidable, latón o aluminio) en contacto directo o a través de recubrimientos, es fundamental, además de elegir la fijación adecuada, considerar la corrosión galvánica para asegurar la durabilidad del conjunto.
Si necesita más información sobre la corrosión por par galvánico, no dude en contactarnos y uno de nuestros comerciales le atenderá a la mayor brevedad de forma totalmente personalizada.



